En todos los ámbitos de nuestra sociedad, desde la familia a la política, pasando por la educación, todos percibimos los efectos de una fuerte crisis, y a menudo no sabemos identificar el origen. Somos capaces de señalar lo que no nos gusta de nuestra sociedad, pero difícilmente los mejores analistas saben acertar el diagnóstico. Muchos indican que se trata de una crisis económica, y otros con más recorrido dicen que tal vez también es moral. Pero las dos afirmaciones se quedan cortas. Es una crisis más profunda, una crisis de educación. Y la educación nos interesa a todos, porque a través de ella se construye la persona, y por tanto la sociedad.
Cuando decimos que la crisis es de educación no pretendemos ser originales. Hace ya tiempo que desde diversos ámbitos se está dando este diagnóstico sobre la situación social que vivimos. Pero no es suficiente, ya que lo que acaba saliendo en los medios de comunicación siempre resulta anecdótico: el cambio de calendario escolar, la sexta hora, etcétera. Y así, cada vez que se publica un informe sobre la situación de la educación en nuestra casa –PISA, Bofill-, resulta tema de debate y portada de los periódicos durante una semana, y después caen en el olvido, ya que siempre aparecen cosas más urgentes e importantes de las que hablar. Con más medios que nunca, con más y mejores posibilidades para todos, los resultados son decepcionantes, pero todo ello no es capaz de provocar un debate auténtico y serio sobre el tema.
Estimados alumnos, ¿Cómo visaulizan Uds., la crisis educativa desde tu realidad?, es decir como es y que podría cambiar desde nuestro aporte? Espero tus propuestas.
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